Verano seguro: sol, calor y medicamentos
El verano es para disfrutar, pero el sol y las altas temperaturas pueden afectar tanto a tu piel como a tus medicamentos. Te contamos cómo protegerte, cómo conservar bien tus tratamientos y cuándo conviene pedir consejo en la farmacia. La prevalencia aumenta significativamente a partir de los 55 años.
Susana Romero García
3 min read
En verano pasamos más tiempo al aire libre, viajamos más y nos exponemos más al sol y al calor. Por eso conviene recordar 3 ideas importantes:
proteger la piel, conservar bien los medicamentos y consultar si tomamos tratamientos que puedan hacernos más sensibles al sol.
El sol: disfrútalo, pero con protección
El sol forma parte del verano, pero una exposición excesiva puede dañar la piel. Las quemaduras solares no son solo una molestia: indican que la piel ha recibido más radiación de la que puede tolerar.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios recomienda utilizar protectores solares con protección frente a radiación UVA y UVB, aplicar cantidad suficiente y repetir la aplicación con frecuencia, especialmente después del baño, al sudar o al secarse con la toalla. Puedes ampliar esta información en los consejos oficiales de la AEMPS sobre protección solar adecuada.
También es recomendable evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día, especialmente entre las 12:00 y las 16:00.
Cómo usar bien el protector solar
Para que el protector funcione bien, no basta con aplicarlo una vez por la mañana.
Recuerda estas pautas:
Aplícalo antes de salir de casa.
Usa cantidad suficiente.
Reaplica con frecuencia.
Repite siempre después del baño, sudor o toalla.
No olvides orejas, cuello, labios, calva, manos y empeines.
Combina la crema con gorra, gafas de sol, ropa ligera y sombra.
Cada piel es diferente. No necesita lo mismo una piel muy clara, una piel con manchas, un niño, una persona mayor o alguien que toma determinados medicamentos.
Por eso, si tienes dudas sobre qué protector solar elegir, lo mejor es pedir consejo personalizado.
Medicamentos y sol: mejor preguntar
Algunos medicamentos pueden hacer que la piel esté más sensible al sol. Esto se conoce como fotosensibilidad y puede provocar enrojecimiento, manchas o quemaduras más intensas de lo habitual.
Puede ocurrir con algunos antibióticos, antiinflamatorios, tratamientos para el acné, diuréticos, medicamentos cardiovasculares u otros tratamientos.
No significa que todos los medicamentos den problemas con el sol, pero sí que conviene revisar cada caso. La AEMPS también recuerda la importancia de una exposición solar segura, especialmente cuando vamos a pasar muchas horas al aire libre.
Si tomas medicación y vas a exponerte al sol, consúltanos antes.
El calor también puede afectar a tus medicamentos
En verano no solo debemos cuidarnos nosotros. También hay que cuidar cómo conservamos los medicamentos.
La AEMPS recuerda que las condiciones de conservación aparecen en el envase y en el prospecto. Algunos medicamentos necesitan nevera, normalmente entre 2 ºC y 8 ºC. Otros pueden conservarse a temperatura ambiente, pero no deben exponerse a calor extremo. Puedes consultar sus recomendaciones sobre cómo conservar los medicamentos en verano.
Evita dejarlos en:
El coche.
La guantera.
El maletero.
Un bolso al sol.
La playa o piscina sin protección.
Cerca de ventanas.
El calor puede alterar algunos medicamentos y hacer que no se conserven correctamente.
Cuidado con cremas, óvulos y supositorios
Algunas formas farmacéuticas son más sensibles al calor. Las cremas, óvulos y supositorios pueden cambiar de textura o aspecto si se exponen a temperaturas elevadas.
La AEMPS indica en su información sobre medicamentos y calor que, si al abrir este tipo de medicamentos su aspecto se ha modificado, no deben utilizarse sin consultar antes.
Especial atención a mayores y pacientes crónicos
El calor afecta más a personas mayores, niños pequeños, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas. El Ministerio de Sanidad recoge recomendaciones específicas frente al calor extremo, especialmente para los grupos más vulnerables.
Vigila señales como mareo, debilidad intensa, dolor de cabeza, confusión, sed intensa, boca seca u orina escasa.
En personas mayores, la sensación de sed puede disminuir, por eso conviene beber agua con frecuencia y evitar esfuerzos en las horas de más calor.
En resumen:
El verano se disfruta más cuando prevenimos. Proteger la piel, conservar bien los medicamentos y revisar posibles problemas con el sol puede evitar muchos sustos.
Antes de viajar o exponerte al sol, ven a Farmacia en Libertad 45, en Torrejón de Ardoz. Revisamos contigo tu medicación, tu botiquín y el protector solar más adecuado para ti y tu familia.
